Farewell, HD7

Al final ocurrió lo que tenía que ocurrir. Hoy, al HD7 le ha dado por apagarse de repente. Al iniciarlo, se ha quedado en la pantalla de inicio permanentemente. Sin botones de volumen (dejaron de funcionar hace unos días) no puedo resetearlo a fábrica ni cambiar el SO. Si cambio la tarjeta de memoria, muestra un error diciendo que, porfa, ponga una nueva y resetee el teléfono a fábrica.

La única opción que me quedaba era abrir el teléfono y tratar de arreglar los botones de volumen y, en última instancia, intentar activarlos manualmente tocando algunas conexiones. Pero no ha habido suerte. Eso sí, he hecho fotos que igual a alguno interesan, están en Flickr.

Ahora el tema de “qué móvil me cojo” es más urgente. Y cada vez lo veo más claro. El iPhone no me acaba de convencer del todo, la interfaz me parece un poco aburrida. Android está bien, pero echando un vistazo de nuevo al Market me he acordado de que la mitad de las aplicaciones son considerablemente feas. Además, no he encontrado ninguna aplicación de música que se sincronice con una aplicación de escritorio y que tenga listas de reproducción inteligentes y valoración de pistas. Así que Android probablemente queda también descartado.

Y la alternativa es un Lumia 800, que no está nada mal de precio, tiene un diseño espectacular y Windows Phone es un sistema que me está gustando de verdad. La cantidad de aplicaciones no me preocupa demasiado, es algo que está cambiando (véase un ejemplo). La verdad, nunca pensé que podría gustarme tanto un sistema de Microsoft… Pero tiene toda la pinta de que al final voy a repetir Windows Phone.