“Usando” Priority Inbox

Hace poco Google lanzó su Priority Inbox, un sistema para ordenar los correos por importancia en Gmail. Según veías el vídeo, se te hacía la boca agua. Usándolo, ya no.

Lo de ordenar correos por prioridad está muy bien, sí. Pero sólo cuando se ordenan bien. Cuando tienes marcados como importantes correos del buzón de contacto de Genbeta (dos ejemplos), comentarios en el blog y el resumen de Feedera; y están fuera las conversaciones de la lista entre editores, y correos con gente habitual,  algo falla.

No suelo tener muchos correos (10-15 al día de media, sin contar los basura), pero con el filtro este me pasaba más clasificándolos que leyéndolos. Más o menos lo que le pasaba a mi compañero Miguel López.

Otro gran inconveniente de Priority Inbox es que no está en Gmail para Android. Precisamente en el móvil es donde menos tiempo tengo para ver los correos, donde sólo quiero ver lo importante, pues ahí no lo tengo. Ni como filtro, ni como etiqueta. Un fallo enorme.

¿Mi solución? Bueno, el filtro por importancia me atrae bastante, así que he decidido dejarlo activado, pero poniendo la bandeja de recibidos normal por defecto. Así, sigo clasificando los mensajes cuando tengo tiempo, para que mejore el algoritmo de una puñetera vez y cuando lo necesite,  poder usarlo decentemente.

La paranoia de la privacidad

Privacy. Foto de Rob Pongsajapan.Llevo bastante tiempo queriendo escribir algo así. Últimamente se ve a mucha gente preocupada porque las empresas tienen sus datos, almacenan sus datos de navegación, etc.

El último, y más sonado, el de Street View. Ahora, en Alemania Google tendrá que borrar los edificios que les digan. La tontería más grande del mundo. Si no quieres que vean tu casa, la tapas con una lona, o la pones bajo tierra. Pero si está en la calle, intentar evitar que la gente la vea, ya sea pasando por la calle o en un mapa en Internet, es una idiotez.

Hay muchos casos de este estilo por ahí. Gente que bloquea el código de Google Analytics, u otros sistemas de estadísticas, para que no sepan por donde has estado. Gente que se asusta si Facebook utiliza tus datos para mostrar anuncios dirigidos. Gente que se horroriza cuando Google analiza los mensajes para mostrar publicidad acorde con el contenido. Y más.

La actitud de estas personas es: No quiero que tengan mi información, es mía y tienen que respetar mi privacidad. Normalmente, suelen ser posiciones bastante radicales. No quieren, y no quieren. Pueden denunciar a Google, Microsoft o Apple a la APD para que borre sus datos. Lo que no se dan cuenta es lo que pierden (ellos y todos) con esa actitud.

Analicemos los dos casos que más quejas producen. Continue reading

No matéis tareas en Android

Lo primero que hice según recibí el teléfono fue ver los consejos que había por Internet. Uno de ellos era conseguir un gestor de tareas para evitar que se quedasen encendidas y consuman batería y RAM.

Mentira. Por lo menos en mi Samsung Galaxy, matar aplicaciones ralentiza el sistema y lo hace más inestable. Llevo un buen rato sin matar ninguna aplicación y a pesar de tener menos RAM libre, tengo un rendimiento muy superior.

La verdad es que esto es lógico, ya que si matamos una aplicación a lo bestia ésta no se cierra bien y seguramente deje memoria y objetos sin destruir correctamente, provocando un mal funcionamiento

PD: No se escribe nada mal los post en la aplicación de WordPress para Android.

Actualización: Acabo de encontrar un artículo en Gizmodo sobre la multitarea en smartphones. Explica cómo funciona el sistema Android para las aplicaciones en segunda plano,  de donde podemos deducir dos cosas:

1. Las aplicaciones no consumen recursos cuando están en segundo plano.

2. Matar las aplicaciones no permite al sistema gestionar la memoria y la “basura” como lo haría normalmente.

Mis primeros contactos con Android

Al final cayó el smartphone. El afortunado fue un Samsung Galaxy Spica, con Android 2.1. Es un Android de gama media, contratado con Yoigo, ya que las tarifas de Internet de los demás operadores son una verdadera pasada. Ninguna baja de los 15€, aparte de que luego tengo que coger el plan de voz con consumo mínimo. Por suerte, en Yoigo pago 8€ por 500 MB mensuales a máxima velocidad, que además me entran dentro del consumo mínimo de 6€.

El cambio de un tontophone a un bicho de estos es bastante grande. Sobretodo, en cuanto a la batería. Al ser un cacharro conectado a 3G todo el rato, apenas dura uno o dos días. Además, la batería se calienta bastante tras un tiempo de uso intensivo.

Cuando ya comprendí que no tenía un móvil sino un ordenador, dije “vamos a quitarle cosas que no use”. Así que desactivamos Wifi, Bluetooth, GPS, sincronización automática y el 3G cuando no lo uso (gracias a APNDroid). La duración sube bastante, y puedo estar un día y pico usándolo sin problemas.

Continue reading

Cómo seguir a alguien en Twitter sin que lo sepa

Acabo de descubrir este truco por pura casualidad. Es bastante sencillo: te vas a la página del usuario, creas una nueva lista privada y le añades ahí. No aparecerás entre sus followers, y tampoco tu lista, ya que es privada. De esta forma, puedes ver sus tweets en tu cliente favorito sin que se entere.

Supongo que para los que no usen clientes y sólo usen la web será un poco una tontería, ya que es lo mismo que ir a su página de perfil para ver que ha puesto. Pero si los usas, puede ser un truco bastante útil. Y, ya que estamos, bastante chorra, y que seguro que alguien ha descubierto antes que yo. Pero bueno, por si alguien no lo sabía, aquí esta.

Pequeña idea-proyecto

A veces las ideas vienen solas. Bueno, no, pero sí que lo hacen en el momento en el que no lo estabas pensando. La cuestión es que estaba buscando algún tipo de sitio que te permitiera aglutinar toda tu actividad online y sitios sociales, vamos, una tarjeta de presentación, pero mejor.

Ya hay sitios que hacen esto, como card.ly o flavors.me, pero tienen dos inconvenientes: uno, que no permiten poner el sitio que te dé la gana. Dos, que el diseño tiene unas plantillas determinadas, y no puedes aprovechar el código y crearte uno propio.

Más o menos, la idea que tengo es de una página en la que uno pueda poner foto, descripción, nombre, y varias páginas de su actividad online (Twitter, Facebook, Tuenti, etc etc). En las que se pueda se tratará de integrar. Por ejemplo, si pone su cuenta de Twitter, metemos su último tweet y una Hovercard en el nombre de usuario. Para WordPress/Blogger, un párrafo de su último post. Y así con las que se pueda: Tumblr, Posterous, Buzz, Del.icio.us, etc. Además, se intentaría hacer el sitio lo más dinámico posible (sin Flash).

Sin embargo, me encuentro con un pequeño problema para hacer esta idea. Aunque creo que podría resolver todo lo de programación, picar código, etc; me veo completamente incapaz de hacer un buen diseño. Completamente. Así que si alguien le apetece colaborar y se le da decentemente bien diseñar páginas, pues que me contacte por correo (gjulian93 at gmail.com), por Twitter (@gjulianm), o por lo que mejor le venga.

En caso de que colaborase con alguien, la idea sería empezar desde lo básico, y a partir de ahí empezar a añadir cosas. Y, si alguien está pensando en el dinero, no es una prioridad ni mucho menos. Para eso, se necesitan varias cosas. Lo primero, que se consiga una buena aplicación. Lo segundo, que tenga un volumen de tráfico suficiente. Y lo tercero, encontrar una forma de monetizarlo (publi, modelo freemium…) Así que me da que de dinero hablaremos poco.

Sobre el nombre, pues ni idea, pero vamos, no es lo que más me preocupa. Y sobre el alojamiento, mientras se esté en desarrollo se puede usar algún subdominio de mi web, que habrá espacio suficiente.

Creo que ya no me queda nada más. Sólo eso, si alguien quiere colaborar, o conoce a alguien que le pueda interesar, que avise (@gjulianm o gjulian93 at gmail.com).

Sí, el soporte técnico es como lo cuentan…

Las cosas se estropean, todas todas. Incluido mi router. Resulta que hace poco empezó a colgarse al iniciar, y había que estar reiniciando hasta que no se colgaba y se conectaba. Hasta anteayer, que decidió volverse loco y no colgarse sólo al principio, sino también cuando parecía que se conectaba. Así que tocó llamar al soporte técnico de Orange.

Llamé, y me atendió un tío que me preguntó que pasaba, se lo expliqué, me entendió, ofreció soluciones, pensaba… Al final el router se conectó solo, pero la verdad es que la llamada fue agradable, el tío intentaba ayudar y, repito, pensaba.

Al día siguiente, el router también decidió tocar las napias un rato. Volvemos a llamar, esperando que atienda alguien competente como el de ayer… JA. Una tía que tenía tanta idea de routers como yo de ser cura. Transcribo pedazos de la conversación:

Yo: Mire, es que mi router se ha colgado, y no se conecta a Internet.

Soporte Técnico: Aham… ¿Cómo se conecta al router, por cable o por wifi?

Yo: Lo tengo conectado a un switch que da red wifi y por cable a cuatro ordenadores, pero ese no es el problema, es que el router no se conecta.

Soporte Técnico: Vamos a configurar la wifi, váyase a 192.168.1.1 y…

Yo: Es que el router de Inventel no tiene wifi. Aparte, no puedo acceder al router porque está colgado.

ST: Aham… quite el switch ese y conéctelo directamente al ordenador, igual es problema del switch.

Yo: Le repito que el switch funciona bien, que es el router que está colgado.

[...]

ST: ¿Usa programas P2P?

Yo: Lo tengo difícil, como no tengo conexión a Internet…

[...]

ST: Reinicie el router.

Yo: Si ya le he dicho que he reiniciado el router nosecuantas veces, y siempre pasa lo mismo.

Esto luego se acompañó de ochocientas explicaciones sobre cómo estaban las luces del router. No sé cuantas veces le pude decir que mi router estaba colgado, y ella empeñada en que si estaba la arroba encendida, es que se conectaba. A pesar de que le decía que la luz de estado de arriba no se movía, que es lo que hace cuando funciona bien. A pesar de que le expliqué cinco veces qué era y qué hacía la luz de arriba.

Todo esto intercalado con períodos de espera, con la chica tecleando en lo que seguramente era un programa estilo diagrama de flujo (te dice una pregunta, anotas la respuesta y te va dando soluciones). Que no está mal usarlo, pero cuando tiene algo que ver. Que si el router no funciona, por mucho ipconfig que ejecute no me va a dar una IP.

Así, una hora entera hasta que desistió, abrió una incidencia y me dijo que ya me llamarían para ver si hacen más pruebas o me cambian el router. Completamente desesperante. Ójala no tengáis que llamar a un soporte técnico de estos nunca, de verdad…

Probando eso llamado Tumblr

Al final me animé, y me puse a probar Tumblr, que, a grandes rasgos, es un servicio de blogging rápido, y orientado a lo multimedia. Y la verdad es que viene muy bien para ir recogiendo las paridas que me encuentro por Internet.

¿Por qué usar Tumblr y no seguir usando WordPress? Bueno, WordPress no da tanta facilidad como Tumblr a la hora de compartir las chorradas, y prefiero dejar el blog este para desvaríos, es decir, para tochacos de texto.

Así que si alguno de los visitantes que hay por aquí (creo que solo yo) le interesa, pues aquí lo tiene: Un Tumblr menos


Cómo hacer las cosas bien (El País y Eskup)

Muchas veces, cuando las empresas tratan de moverse y tener presencia en Internet, la cagan bastante. Normalmente, o porque no lo hacen o porque lo hacen mal (Ejemplo: la cuenta de @desdelamoncloa, un Twitter que haga sólo propaganda no sirve para nada). Sin embargo, lo que ha hecho El País está bastante bien.

A lo que me refiero es a la red social que hicieron, llamada (con poco acierto, la verdad) Eskup. Por ahí Miguel López hizo un artículo en Genbeta, que lo explicaba bastante bien. Y, por lo que he visto, lo están haciendo bastante bien.

La idea de hacer temas es muy buena, sería como seguir un hashtag en Twitter, pero más “profesional”. El ejemplo, el de la huelga en el Metro de Madrid, que viene bastante bien para enterarse: combina tweets dopados (280 caracteres) de periodistas en el sitio de la noticia, junto con artículos que explican qué está pasando. Aunque siempre se puede mejorar, por ejemplo, dejando un poco más de participación al resto de usuarios.

A Almudena Grandes no le gusta el progreso

Esta mañana he leído en El País Semanal un artículo de Almudena Grandes soltando una sarta tal de tonterías, que me han entrado ganas de responderla. Más que un buen razonamiento, parece la rabieta de un niño pequeño.

Voy a responder a dos párrafos que son en los que expone las ideas principales, y en las que más se ve su ¿ignorancia? ¿miedo? A saber.

Vayamos parte por parte.

Un libro no es sólo el fruto del trabajo de su autor. Más allá del texto, trabajan un editor, un diseñador, un corrector de pruebas, un impresor, un distribuidor, un agente, un equipo de promoción, otro de marketing, las secciones de Libros de los medios de comunicación, y al final, un librero. Si desaparecen los libros, y permanecen sólo los archivos de texto que los originan, desaparecerán todos estos sectores.

No sé que idea tendrá esta mujer de lo que es un libro electrónico, pero creo que en todos los que se distribuyen de manera comercial hay un editor, un diseñador (tienen portada y estilo, ¿verdad?), un corrector de pruebas (¿o quiere que en los ebooks haya fallos sin corregir?), un distribuidor (alguien tendrá que distribuir los archivos, aunque esto se mezcle con el del librero), un equipo de marketing y promoción (es un producto, ¿por qué no lo va a publicitar?) y, por qué no, también una sección de Libros en los medios de comunicación, que al fin y al cabo es un medio de promoción. El único que desaparece es el impresor, que es algo inevitable si cambiamos de formato. Y ni siquiera eso, porque seguro que mucha gente le seguirá gustando tener el libro físico. Véase un ejemplo, todavía se fabrican vinilos (de hecho, he comprado uno hace poco).

La tranquilidad imprescindible para pensar palabras mientras el tiempo pasa no es compatible con la angustia de un rehén de su equipo informático, expuesto a piratas tan voraces como los mafiosos a quienes paga por su protección, obligado a crear a la intemperie, sin ningún cómplice ni el abrigo de un editor al que llamar en los malos momentos [...]

Yo, este párrafo, la verdad es que no lo entiendo. ¿Qué diferencia hay entre escribir un libro para que sea publicado en papel o en formato electrónico? Lo siguiente es lo de los piratas. No sé qué idea tendrá esta mujer de los piratas, pero no creo que haya nadie acechando para entrar en su ordenador en cuanto acabe la novela. Y lo del editor, como he dicho arriba, sigue y seguirá existiendo.

Los géneros menos comerciales, como la poesía o el ensayo, no darán ni para policías. Y nadie estará interesado en digitalizarlos.

La literatura se irá volviendo más pequeña, más estrecha. Cada vez habrá menos libros distintos donde escoger, y todo el mundo leerá lo que lee todo el mundo.

Ajá. Lo siento, pero no puedo más que echarme a reír. ¿Qué es más fácil, publicar un libro impreso o uno digital? Obviamente, uno digital porque no todo el mundo tiene un taller de impresión en su casa. Sin embargo, mucha gente tiene un editor de texto, y con eso ya vale para publicar un libro digital. Lo de que cada vez habrá menos libros, ya sí que no se lo cree ni ella. Internet promueve la diversidad, por su fácil acceso y distribución de contenidos. Tenemos un ejemplo, el de la música, que no requiere ningún dato para darse cuenta del “boom” de grupos musicales que ha habido gracias a Internet.

Que conste que estoy a favor de respetar la manera en la que el autor decide comercializar su libro, pero esto no tiene que ver con lo que la señora Grandes expone en este artículo. Lo único que demuestra es el miedo a lo desconocido y el rechazo del progreso. Igual debería replantearse, ella y toda la industria editorial, lo que están haciendo con los libros electrónicos, despreciando un mercado en auge, y que si lo ignora, obliga a los usuarios de estos lectores electrónicos a recurrir a otras vías para obtener libros. Pero claro, todo el mundo sabe que es mejor esconder la cabeza en el suelo, hacer como si no pasase nada, y cuando ya no se pueda evitar, quejarse y echarle toda la culpa a la piratería.