Hoy publico en Genbeta una entrega del especial Cómo cifrarlo todo dedicada al correo electrónico. Creo que ha sido uno de los artículos más frustrantes que he escrito, y es que el tema del cifrado de correo es absolutamente terrible. Crear una clave es de lo más oscuro que te puedas encontrar: si no funciona a la primera, suerte encontrando el por qué. La usabilidad de los clientes en este aspecto es pésima. En Outlook 2013 tardé 15 minutos en encontrar cómo añadir mi clave de cifrado. Thunderbird directamente se colgaba cada poco tiempo y tenía que reiniciarlo. Los errores son crípticos ("error desconocido al verificar la identidad", wtf), la documentación es escasa... terrible.

Como digo al final del artículo, este es uno de los mejores ejemplos de más seguridad implica menos comodidad. Me parece bastante increíble que veinte años después de su creación cifrar el correo electrónico sea tan caótico, que no haya ninguna solución asequible para el usuario medio como sí la hay con HTTPS o con el cifrado de archivos. Es realmente muy curioso que una de las herramientas de comunicación más usadas sea al mismo tiempo de las más inseguras.