Seis años después, se acaba esto para mí. Gracias, Ayuntamiento de Madrid, por cargároslo.

 

Entré en la Escuela Municipal de Música de Vicálvaro hace seis años. Algo más, de hecho. Fui de los de la primera tanda, los que empezamos a mitad de curso según abrieron la escuela (había elecciones en mayo, creo recordar).

Aunque ya había acabado mi ciclo (la formación de las escuelas dura seis años), podía seguir en agrupaciones para tocar con más gente. Sin embargo, he decidido darme de baja. La razón, recortes. Las clases son más caras y se han ido varios compañeros; los sueldos son más bajos y también se han ido profesores. Por no hablar de que el modelo de formación, que era muy completo, se lo han llevado por delante.

Me da muchísima rabia. Han sido seis años en los que he aprendido muchísimo, me lo he pasado genial y he logrado apreciar de verdad lo que es la música y lo que nos puede aportar. Y lo voy a echar mucho de menos.

Es la primera vez que escribo aquí sobre recortes. No es que me parezca esto más grave que los recortes en sanidad o educación. No, por supuesto. Es que, esta vez, estos recortes me han dado a mí de lleno.

Tocar en un grupo, aprender música... en definitiva, crear algo con tus manos, es una experiencia genial. Y aunque obviamente no voy a dejarlo, no será lo mismo fuera de la escuela. Y no sólo soy yo: con todo esto, mucha gente va a dejar de lado la música o ni siquiera podrá llegar a conocerla bien.

He salido de la escuela con rabia. Pensando en que nuestros dirigentes son... Os lo imagináis lo que pienso. Parece un enfoque egoísta: estamos en una situación económica dura y yo aquí quejándome de que no puedo seguir haciendo música mientras hay gente que no va a poder ir a la Universidad o que ni siquiera podrá recibir asistencia médica.

Quizás me callaría si viese que el esfuerzo es real. Que de verdad estamos tan mal que si queremos salvarnos tenemos que hacer estos sacrificios. Pero no puedo creérmelo. Las Escuelas de Música costaban 3 millones de euros al Ayuntamiento, un 0,05% del presupuesto que tienen. Mi confianza en que no quede nada más superfluo que recortar en el Ayuntamiento es casi nula, sobre todo viendo que luego dicen que hay dinero para cosas como las Olimpiadas.

No sé que pretende el Ayuntamiento de Madrid con esto. No sé si es avaricia, si quieren quitarnos servicios que dan un beneficio a los ciudadanos, o si son inútiles. No lo sé. Pero sé que se han llevado por delante algo que funcionaba bien y que nos hacía felices a muchos .

Gracias, Ayuntamiento.