A Almudena Grandes no le gusta el progreso

Esta mañana he leído en El País Semanal un artículo de Almudena Grandes soltando una sarta tal de tonterías, que me han entrado ganas de responderla. Más que un buen razonamiento, parece la rabieta de un niño pequeño.

Voy a responder a dos párrafos que son en los que expone las ideas principales, y en las que más se ve su ¿ignorancia? ¿miedo? A saber.

Vayamos parte por parte.

Un libro no es sólo el fruto del trabajo de su autor. Más allá del texto, trabajan un editor, un diseñador, un corrector de pruebas, un impresor, un distribuidor, un agente, un equipo de promoción, otro de marketing, las secciones de Libros de los medios de comunicación, y al final, un librero. Si desaparecen los libros, y permanecen sólo los archivos de texto que los originan, desaparecerán todos estos sectores.

No sé que idea tendrá esta mujer de lo que es un libro electrónico, pero creo que en todos los que se distribuyen de manera comercial hay un editor, un diseñador (tienen portada y estilo, ¿verdad?), un corrector de pruebas (¿o quiere que en los ebooks haya fallos sin corregir?), un distribuidor (alguien tendrá que distribuir los archivos, aunque esto se mezcle con el del librero), un equipo de marketing y promoción (es un producto, ¿por qué no lo va a publicitar?) y, por qué no, también una sección de Libros en los medios de comunicación, que al fin y al cabo es un medio de promoción. El único que desaparece es el impresor, que es algo inevitable si cambiamos de formato. Y ni siquiera eso, porque seguro que mucha gente le seguirá gustando tener el libro físico. Véase un ejemplo, todavía se fabrican vinilos (de hecho, he comprado uno hace poco).

La tranquilidad imprescindible para pensar palabras mientras el tiempo pasa no es compatible con la angustia de un rehén de su equipo informático, expuesto a piratas tan voraces como los mafiosos a quienes paga por su protección, obligado a crear a la intemperie, sin ningún cómplice ni el abrigo de un editor al que llamar en los malos momentos [...]

Yo, este párrafo, la verdad es que no lo entiendo. ¿Qué diferencia hay entre escribir un libro para que sea publicado en papel o en formato electrónico? Lo siguiente es lo de los piratas. No sé qué idea tendrá esta mujer de los piratas, pero no creo que haya nadie acechando para entrar en su ordenador en cuanto acabe la novela. Y lo del editor, como he dicho arriba, sigue y seguirá existiendo.

Los géneros menos comerciales, como la poesía o el ensayo, no darán ni para policías. Y nadie estará interesado en digitalizarlos.

La literatura se irá volviendo más pequeña, más estrecha. Cada vez habrá menos libros distintos donde escoger, y todo el mundo leerá lo que lee todo el mundo.

Ajá. Lo siento, pero no puedo más que echarme a reír. ¿Qué es más fácil, publicar un libro impreso o uno digital? Obviamente, uno digital porque no todo el mundo tiene un taller de impresión en su casa. Sin embargo, mucha gente tiene un editor de texto, y con eso ya vale para publicar un libro digital. Lo de que cada vez habrá menos libros, ya sí que no se lo cree ni ella. Internet promueve la diversidad, por su fácil acceso y distribución de contenidos. Tenemos un ejemplo, el de la música, que no requiere ningún dato para darse cuenta del “boom” de grupos musicales que ha habido gracias a Internet.

Que conste que estoy a favor de respetar la manera en la que el autor decide comercializar su libro, pero esto no tiene que ver con lo que la señora Grandes expone en este artículo. Lo único que demuestra es el miedo a lo desconocido y el rechazo del progreso. Igual debería replantearse, ella y toda la industria editorial, lo que están haciendo con los libros electrónicos, despreciando un mercado en auge, y que si lo ignora, obliga a los usuarios de estos lectores electrónicos a recurrir a otras vías para obtener libros. Pero claro, todo el mundo sabe que es mejor esconder la cabeza en el suelo, hacer como si no pasase nada, y cuando ya no se pueda evitar, quejarse y echarle toda la culpa a la piratería.

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  • Sergio

    Los pelos de punta: \Los libros no son, ni mucho menos, imprescindibles para la vida\

    QUÉ GRAN ERROR Y QUÉ PENSAMIENTO MÁS RETRÓGRADO jajajajajajajajaja

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  • jako

    Correctísima respuesta. En la parte de los libros te has olvidado de los sectores que desarrollan la plataforma de lectura en sí: diseñadores electrónicos, ingenieros, programadores, físicos, químicos (para las pantallas, baterías, etc ..). En fin, un montón de gente que ahora vivirá también de que la gente lea libros sin necesidad de tener que escribirlos ellos mismos.

    Por otro lado pese a las tonterías que autores y editores miedosos e ignorantes dicen a cerca de los libros electrónicos, lo que realmente está deteniendo el despegue de la plataforma es el precio desorbitado que tienen los lectores, lo cual, casi obliga a que los libros sean gratis para compensar ;D …

    Pero como todas estas cosas, hasta que los chinos se pongan a fabricarlos.

  • Fernando

    A parte de todos los argumentos que ya das me gustaría centrarme en el primer párrafo. El que dice que desaparecerán editores, libreros, etc.
    De lo cual tu ya has dado sobrados argumentos para demostrar que es falso.

    Pero veamos, esta señora cuando enciende un televisor, coge el coche, llama por teléfono, llena ella de gasolina su automóvil o va al supermercado….no piensa en todas las personas que perdieron su empleo por que el PROGRESO hizo que ciertas profesiones dejaran de ser útiles????

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  • dfds

    Los géneros menos comerciales, como la poesía o el ensayo, no darán ni para policías. Y nadie estará interesado en digitalizarlos.

    La literatura se irá volviendo más pequeña, más estrecha. Cada vez habrá menos libros distintos donde escoger, y todo el mundo leerá lo que lee todo el mundo.

    bien, he acabado mis poemas, es hora de publicarlos. exportar como pdf? no es demasiado esfuerzo, mejor lo llevare a la imprenta a que me lo encuaderne en tapa dura.
    XDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

  • http://aruiz.typepad.com Alberto Ruiz

    Todo esto sin contar, con la creacion de empleo cualificado al rededor de la fabricacion y distribucion de los ebook, al rededor de las webs online de libros, el ahorro de peso en las mochilas de nuestros chicos si sustituyeramos los libros, la interactividad y riqueza de medios (videos audio) que el libro electronico aporta, las anotaciones…

    En fin, pero claro, estando relacionado El Pais con Santillana a traves de grupo prisa, pues que van a decir esta gente :-)

  • pulgosillo

    Solo puedo decir una cosa: Bravo.

  • Akira

    Lo que encuentro mas… ¿interesante? Es el hecho de que diga que la poesía y el ensayo no van a ser digitalizados porque a nadie le interesa… Es extraño, porque, despues de leer eso, le di en Google a buscar Hamlet, y encontre alrededor de 2,940,000 resultados sobre Hamlet de los cuales he contado hasta ahorita unos 30 de libros electronicos… Estriste que aun haya gente tan tecnofobica.

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  • http://rubenyelmundo.blogspot.com Ruben

    Me quito el sombrero

  • Longinus

    Joder que bueno. Gracias Guillermo Julián

  • ano

    Parecen no saber que lo que llega a la imprenta es un pdf.

  • Homo Sapiens

    Yo trabajo en una EDITORIAL de las más grandes y os puedo asegurar que los libros se llevan a imprimir en la mayor parte de los casos en formato
    PDF.
    Es decir, que de toda la gente nombrada solo se elimina a la imprenta (y el coste de la misma)

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  • Xan do Can
  • David

    Totalmente de acuerdo, incluso da la impresión de que Almudena Grandes no sabe bien qué es un eBook porque lo que dice no tiene ningún sentido.

  • yomismo

    Parece mentira que no vean venir la que les va a caer encima. Estoy seguro de que va a ser mucho peor esta caida que la del mercado musical. Al fin y al cabo, la música es música y ya está (la oyes, en un soporte u otro, y no hay más vuelta de hoja), pero los contenidos adicionales para un libro son infinitos (interactividad, hipervínculos, imágenes, videos…). Pero si los propios autores están de uñas ante algo que sin duda les viene grande…

  • http://observadorsubjetivo.blogspot.com Observador subjetivo

    No puedo estar más de acuerdo. Creo que los libros llevan el mismo camino que la música o las películas, especialmente por tener que lidiar con dinosaurios así.

  • Cerdo Justiciero

    Se la ve puestísima en nuevas tecnologías jejejejeje. ¡Podría ser ministra!

  • Pedro Benito

    Conozco a un corrector de pruebas que lee los manuscritos en un libro electrónico.

  • Mariete

    Completamente de acuerdo, si por esta mujer fuera la revolución industrial hubiera quedado en un ataque contra los oficios tradicionales…
    Lo que le da miedo es que haya más oferta y venda menos libros, como a los músicos y toda esa gente afín a la SGAE.

  • http://www.worldx3.com gruncho

    Desde luego cierto es que cada vez menos gente estará dispuesta a comprar “esos libros impresos”, al igual que discos, películas y series de TV, pero como tu bien has dicho, eso no significa que la cantidad de ventas o de libros que se intenten comercializar sea menos, todo lo contrario, aumentará, totalmente de acuerdo contigo.

    Siempre hay algún periodista que la caga hablando sobre un tema que desconoce.. odio cada vez que les oigo decir “piratería” sin saber qué es, que vale que sepas entiendas el maravilloso y profundo de los libros, pero si te metes en el mundo digital, pruébalo antes de hablar.

  • Guillermo Julián

    Aunque supongo que pocos de los que habéis comentado volverá por aquí, quería deciros que los comentarios no se han publicado antes por un pequeño error en wordpress, no es que odie los comentarios xD

  • Enric Berneda

    Yo creo que la señora (aún y la evidente confusión que tiene ante las nuevas tecnologías, cosa que de algún modo le podríamos disculpar: imaginad vosotros cuando vuestros nietos os enseñen ediciones cuánticas manejadas con el pensamiento…), como decía, creo que la escritora quiso comentar la creciente vanalización, el exceso de uniformidad, la falta de paciencia y dedicación artesana, en obras actuales que podríamos denominar el “fast food” de la cultura, productos duran lo que alarga un verano con estímulos rápidos, fáciles y para no pensar, engendros de márketing de temporada, ya sean escritos o audiovisuales. Nuestro ritmo de vida actual, y las posibilidades de interacción y comunicación ultrarápidas que por una parte nos brindan ventajas, también provoca que ni el público ni el creador tengan tiempo suficiente para atender y crear respectivamente con la dedicación suficiente.

    Me parece muy bien que seais todos muy modesnos y chachi-cachivache-informático-tecnológicos, pero a veces hay que leer entre líneas para apreciar el sentido que alguien le ha querido dar a su intervención. Eso muestra justamente esa falta de paciencia y el resorte de impulsividad actuales, no darse cuenta del interés del mensaje con el que la escritora nos ha querido hacer reflexionar.

    Evidentemente que hay nostalgia en sus letras. Las profesiones no perecen, simplemente cambian. Pero también tiene derecho a recordarlas y añorar prematuramente sus bondades, a punto de desaparecer.

    Saludos

  • Enric Berneda

    Hoy día un MP3 o un Dvix no vale nada. Me quedó claro, cuando vi decenas de miles de archivos acumulados en discos duros de mis amigos, los cuales irónicamente nunca casi nunca los escuchan ni los ven… o a lo sumo una sola vez. Es simplemente le alegoría de la acumulación. Y si les dices que ese manantial gratuito del pirateo P2P va a desaparecer, enfurecen.

    Actualmente, el valor de una obra se limita al valor que tiene un archivo en un disco duro gigante (gibagyte o terabyte). En ese sentido, creo que Almudena Grandes nos advierte de que la dedicación futura de esos autores en sus obras irá en consonancia con el valor que tienen actualmente esos archivos. La imagen del esfuerzo se devaluará. Está muy bien eso de que ahora todo el mundo puede crear una obra en casa gravando un PDF o MP3, después del trabajo. ¿Pero quién le dedicará toda una vida en exclusiva, dejándose la piel con plena dedicación, para que le compense hacerlo?

    Quizá no lo supo expresar y quedó como una retrógrada. Pero yo lo interpreté así su mensaje, cuya profundidad no creo que deje de ser interesante, a no ser que se mire con lentes superficiales.

    Saludos

  • bernardo soez

    enric, te entiendo si trato de leer entre lineas… pero al mismo tiempo diria que casi toda esa anyoranza por lo que se va, se podria escribir en forma de diatriba contra la “fast food” de la industria editorial previa a la irrupcion del soporte electronico. Premios amanyados, portadas de best sellers programados en departamentos de marketing… No puedo menos que sonreir y acordarme de las tan criticadas criticas al cronopisimo que hablaba del “lector-hembra” (que politicamente incorrecto, pero que politicamente certero al entender el hembrismo como una cuestion no de genero, sino de construccion social en torno a la blandengueria)… o de aquel otro que en su desasosiego no paraba de escribir en los ratos libres que le dejaban su triste puesto de funcionario…

  • Fernando

    ¡ Deliciosas críticas las expuestas tu post ! Creo que lo que movilizan a estos escritores es verse disueltos en el maremoto de publicaciones que pueden surgir de llevarse el ebook a buen puerto, que por otra parte esto va a ocurrir de modo inexorable. Pero por otra parte tampoco es de estrañar, muchos son los privilegios y pocas las ganas de pensar en soluciones… ¡ Curioso, que una escritora no sepa pensar !

  • Enric Berneda

    A lo mejor nosotros no sabemos pensar ante sus reflexiones! jeje…

    Comprendo que sea fácil pensar que lo que critica Almudena, fuera un problema que ya existía antes de la irrupción de la tecnología. Pero lo cierto es que la desvalorización de la obra artística (aquello que he oído a alguien decir de que “saldrán muchos más libros”, es decir, la panacea de la cantidad por encima de la calidad) puede producir indirectamente un rebajamiento en la excelencia artística. ¡Pero no pasa nada eh! En la historia de la humanidad siempre ha habido momentos de declive artístico, sólo hay que fijarse en épocas de esplendor de la música clásica, el Renacimiento, la Ilustración, etc. Gente que se dedicaba en cuerpo y alma a su misión intelectual o artística, casi como monaguillos ascetas, un modo de vida que hoy en día es improbable poder cumplir. Luego quizá ese vacío se recupere. Pero no veo tan desacertado que Almudena haya descrito esa posibilidad. Se confunde fácilmente con el anacronismo tecnológico, pero va más allá.

    Desde la poltrona del homo-tecnologicus que confunde tecnología con sabiduría, es fácil tergiversar cualquier información y decir que “la escritora está en contra del progreso” así, como si nada (de manera maniqueísta) y que luego una legión de dueños de gadgets informáticos, descargadores P2P y tuneadores, lo comente, riéndose de sus aseveraciones.

    La desvalorización de la obra artística y/o intelectual es un hecho, y no sólo a partir de la irrupción de la tecnología, sino de nuestro ritmo de vida actual. Aunque para algunos, poder descargarse decenas miles de MP3, DVix o PDF’s, será convertirse en muy ilustrado… nada más y nada menos.

    Saludos

    • Guillermo Julián

      Pero Enric, aquí la cuestión no es la piratería (como he dicho arriba, respeto el derecho del autor a decidir como comercializar su obra), sino que Almudena dice que el libro electrónico provocará que haya menos libros, cuando es al contrario. ¿Hubo menos, o más músicos cuando llegó el vinilo, la cinta de casette, el CD, etc? Lo que se ha conseguido es un acceso más sencillo a la cultura, en ningún momento una desvalorización de ella. Lo del P2P es un problema aparte, y al que hay que buscar una solución.